Bajón emocional: por qué te sientes vacía cuando termina algo que esperabas mucho
El bajón emocional puede aparecer cuando termina algo que esperabas mucho, como un viaje, concierto, fiesta o evento importante.
El bajón emocional puede aparecer cuando termina algo que esperabas mucho, como un viaje, concierto, fiesta o evento importante.
Te pasó: esperaste durante días, semanas o incluso meses un momento especial. Un viaje, un concierto, una fiesta, una cita, una graduación, el final de una serie, el Mundial, una salida con tus amigas o cualquier plan que te tenía emocionada. Llegó el día, lo viviste, lo disfrutaste… y después, cuando todo terminó, apareció una sensación rara.
No necesariamente es un bajón emocional. Más bien un vacío. Como si de pronto ya no hubiera nada que esperar. Como si la emoción se hubiera apagado de golpe y tuvieras que volver a la rutina sin saber muy bien cómo.
A eso muchas personas le llaman bajón emocional en una relación. Y aunque puede confundirte, no significa que seas exagerada ni que “no sepas disfrutar”. A veces pasa porque pusiste mucha ilusión en algo y, cuando termina, tu mente necesita acomodarse otra vez.
Muchas veces no disfrutamos solo el evento, sino todo lo que viene antes. Pensar qué vas a usar, hablar del plan con tus amigas, contar los días, imaginar cómo será, revisar videos, hacer planes, preparar detalles.
Esa espera también se vuelve parte de tu rutina. Por eso, cuando el momento pasa, no solo termina el evento: también desaparece esa emoción diaria que te acompañaba.
El vacío no significa que no hayas disfrutado
Sentirte vacía después de algo bonito puede parecer contradictorio. Una piensa: “Si la pasé bien, ¿por qué me siento así?”. Pero justamente puede pasar porque lo disfrutaste mucho.
Cuando algo te emociona bastante, tu cuerpo y tu mente se acostumbran a estar en modo expectativa. Hay ilusión, nervios, conversación, planes y energía. Luego todo baja de golpe.
Ese cambio puede sentirse como cansancio, nostalgia, aburrimiento, ganas de llorar o una sensación extraña de no saber qué hacer.
También puede pasar con personas
Este bajón no aparece solo después de eventos. También puede pasar después de ver a alguien que extrañabas mucho, después de una cita que esperabas, de un reencuentro familiar o de pasar días intensos con alguien.
Cuando esa persona se va o todo vuelve a la normalidad, puedes sentirte rara. No porque algo esté mal, sino porque tu emoción estuvo muy arriba y ahora necesita volver a su ritmo.
Qué hacer cuando te sientes así
Lo primero es no exigirte estar bien al segundo. Puedes darte un día para descansar, mirar fotos, hablar de lo que viviste o simplemente aceptar que te quedaste con nostalgia.
También ayuda hacer algo pequeño que te devuelva a tu presente: ordenar tu cuarto, salir a caminar, escribir lo que sentiste, ducharte con calma, ver una película ligera o quedar con alguien sin hacer un plan enorme.
No necesitas llenar el vacío con otro evento de inmediato de una relación. A veces solo necesitas volver poquito a poquito a ti.
No pongas toda tu ilusión en una sola cosa
Esperar algo con emoción es lindo en una relación. El problema aparece cuando toda tu felicidad se sostiene en un solo plan, una sola persona o una sola fecha.
Por eso, después de un bajón emocional, puede ser buena idea preguntarte: ¿qué otras cosas pequeñas también me hacen bien? Puede ser una rutina, una amiga, una serie, bailar, escribir, entrenar, cocinar algo rico o simplemente tener un momento para ti.