Por: Manuel Chamolí • Chicadehoy.com

Bad Bunny en el Super Bowl 2026: ¿qué símbolos ocultos dejó el Conejo Malo en su show del medio tiempo?

El show de medio tiempo de Bad Bunny en el Super Bowl 2026 fue una puesta en escena cargada de símbolos, sociales y culturales.

¿Qué símbolos ocultos dejó Bad Bunny en el show del Super Bowl 2026?. Foto: Facebook Phillip Chu Joy
¿Qué símbolos ocultos dejó Bad Bunny en el show del Super Bowl 2026?. Foto: Facebook Phillip Chu Joy

El show de medio tiempo de Bad Bunny en el Super Bowl 2026 fue una puesta en escena cargada de símbolos, sociales y culturales.

El Show del Medio Tiempo del Super Bowl 2026 transformó el estadio en algo más que un escenario musical. Durante trece minutos, Bad Bunny construyó una narrativa visual que habló de memoria, territorio, diáspora y resistencia cultural. Nada estuvo puesto al azar.

Desde la elección del idioma hasta cada objeto en escena, el espectáculo funcionó como un relato simbólico sobre Puerto Rico y su relación histórica con Estados Unidos, expuesto ante la mayor audiencia televisiva del año.

Bad Bunny apostó por un repertorio casi completamente en español durante el duelo entre New England Patriots y Seattle Seahawks. En un evento históricamente dominado por el inglés, la decisión marcó una postura clara: la cultura latina no necesita traducción para ocupar espacios globales.

Canciones como “Tití me preguntó”, “Yo perreo sola”, “Monaco”, “NUEVAYoL”, “El apagón” y “Lo que le pasó a Hawaii” articularon un discurso sobre migración, desplazamiento, gentrificación y pertenencia cultural.

La caña de azúcar y la figura del jíbaro

El show abrió con campos de caña de azúcar, un símbolo clave del pasado económico del Caribe y de la historia colonial de Puerto Rico. Los trabajadores agrícolas en escena, vestidos de blanco y con pavas jíbaras, evocaron la figura del campesino puertorriqueño como núcleo de identidad nacional.

La caña no solo remite a trabajo y producción, sino también a explotación, esclavitud y apropiación de tierras, elementos que siguen marcando la historia de la isla.
Puestos de piraguas, dominó y vida cotidiana

Entre los recorridos de Bad Bunny por el escenario aparecieron escenas de la vida diaria: Puestos de piraguas, mesas de dominó, negocios familiares y encuentros de barrio.

Estos elementos reforzaron la idea de comunidad y nostalgia, pero también de resistencia cultural frente a la gentrificación. Las botellas de sirope con banderas latinoamericanas reforzaron un mensaje de unidad regional y diáspora compartida.

El sapo concho y la amenaza de la gentrificación

Uno de los símbolos más sutiles fue el sapo concho, especie endémica de Puerto Rico en peligro de extinción. Su presencia funcionó como metáfora de la fragilidad cultural ante el desarrollo inmobiliario desmedido y la pérdida del patrimonio local.

El mensaje conectó directamente con el concepto central del álbum DeBÍ TiRAR MáS FOToS: la urgencia de proteger la memoria antes de que desaparezca.

La casita: hogar, memoria y resistencia

La casita tradicional puertorriqueña se convirtió en uno de los ejes visuales del show. Este tipo de vivienda, común en el siglo XX, simboliza estabilidad, familia y comunidad, pero también está desapareciendo debido a nuevos proyectos inmobiliarios.

Desde ese espacio, Bad Bunny interpretó varios temas y recibió a figuras latinas invitadas, reforzando la idea del hogar como lugar cultural, no solo físico.

El Morro y la historia colonial

La recreación parcial de El Morro, fortaleza histórica de San Juan, introdujo una referencia directa al pasado colonial de la isla. Las garitas y muros evocaron siglos de control, defensa y dominación extranjera, conectando el presente con la historia.

Postes eléctricos y “El apagón”

Durante “El apagón”, los postes de luz dominaron el escenario. La imagen fue una referencia explícita a los constantes cortes eléctricos que han afectado a Puerto Rico, especialmente tras el huracán María.

Trabajadores colgados de los postes simbolizaron tanto la precariedad del sistema como la respuesta comunitaria ante el abandono institucional.

El número 64 y la memoria reciente

El jersey de Bad Bunny con el número 64 condensó dos capas de significado: La cifra oficial de víctimas reportadas tras el huracán María y el año de nacimiento de su madre, cuyo apellido apareció en la espalda del uniforme. El detalle mezcló memoria personal con una herida colectiva aún abierta.

El azul claro y la bandera original

El uso del azul claro en la bandera puertorriqueña no fue casual. Este tono corresponde a la versión original del emblema, anterior a la ocupación estadounidense, y hoy es símbolo de movimientos independentistas.

Al portar esta bandera en el escenario, Bad Bunny realizó uno de los gestos más potentes del show, evocando la prohibición histórica de exhibirla durante la Ley de la Mordaza.