Por: Manuel Chamolí • Chicadehoy.com

¿Qué hacer si tu pareja cambia contigo durante los partidos del Mundial?

Si después de cada partido del mundial terminas sintiéndote culpable, ignorada o con miedo de hablar, algo en tu relación necesita atención.

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Si el Mundial se vuelve un momento de miedo en casa. Foto: Unsplash
Si el Mundial se vuelve un momento de miedo en casa. Foto: Unsplash

Si después de cada partido del mundial terminas sintiéndote culpable, ignorada o con miedo de hablar, algo en tu relación necesita atención.

El Mundial puede ser una excusa divertida para ver partidos, mandar memes, hacer planes con amigos o sufrir un poquito cuando pierde el equipo favorito. Pero también hay relaciones donde, después del partido, el ambiente cambia por completo.

Tal vez tu pareja se molesta demasiado, te responde mal, te ignora, te culpa por cualquier cosa o convierte el resultado del juego en una razón para tratarte diferente. Y aunque intentes decirte “solo está frustrado”, algo dentro de ti sabe que no se siente bien.

Hablar de maltrato emocional durante el Mundial no significa exagerar ni decir que el fútbol sea el problema. El problema aparece cuando alguien usa su enojo, su frustración o su pasión por un partido como excusa para hacerte sentir mal.

Cuando el fútbol deja de ser solo fútbol

Que una persona se emocione por un partido del mundial es normal. Que grite un gol, se frustre por una eliminación o quiera hablar del juego por horas también puede pasar. Lo que no debería pasar es que esa emoción termine cayendo sobre ti.

  • No es normal que te hable mal porque su equipo perdió.
  • No es normal que te culpe por “molestarlo”.
  • No es normal que te ignore durante horas para castigarte.
  • No es normal que te haga sentir que tienes que medir cada palabra.

Señales que no deberías normalizar

A veces las señales en una relación no aparecen como algo enorme desde el inicio. Pueden empezar con actitudes pequeñas que se repiten y te dejan confundida.

Presta atención si durante o después de los partidos:

  • Te habla de forma cortante o hiriente.
  • Se burla de ti porque no entiendes de fútbol.
  • Te hace sentir culpable por querer atención.
  • Te deja de hablar si su equipo pierde.
  • Se enoja si no quieres ver el partido con él.
  • Te compara con otras chicas que “sí lo entienden”.
  • Te dice que exageras cuando le cuentas cómo te sientes.
  • Cambias tu forma de actuar para evitar que se moleste.

“Es que estaba molesto” no debería justificarlo todo

Todas las personas pueden tener un mal día. También es válido sentirse triste, frustrado o decepcionado por un resultado. Pero sentir enojo no le da permiso a nadie para tratarte mal.

Una cosa es decir: “Estoy molesto, necesito un rato”. Otra muy distinta es usar ese enojo para herirte, ignorarte o hacerte sentir menos. En una relación sana, las emociones se hablan. No se descargan sobre la otra persona.